Nuestra historia

el proyecto

El proyecto de traer café de alta calidad a Canadá, nació al darnos cuenta del reto que significaba terminarnos esa última taza del rico polvo café que traíamos de México en cada viaje de visita a la familia. Poco a poco, hemos podido desprendernos ciertas costumbres y alimentos que componen la típica dieta mexicana, pero el café nunca fue parte de esa lista de desapegos.

 

Somos del estado de Veracruz, específicamente de un lugar llamado Coatepec, denominada como “Pueblo Mágico” no sólo por sus tradiciones y su arquitectura sino por ser una importante región exportadora y cafetalera. Se caracteriza por esas casas antiguas con arcos de medio punto, corredores amplios y jardines en el centro. Y unas cocinas amplias, con paredes de azulejos,  despidiendo el bendito olor a  café recién hecho que vivifica todo lo que toca. Todo esto, junto con el recuerdo de las fincas floreciendo, nos evoca un sentimiento de pertenencia al terruño cuando saboreamos nuestra primera taza de café por la mañana. 

En Real Café Mexicano, nuestro objetivo es simplificar. Queremos ofrecer al consumidor un producto de calidad que no requiera la adquisición de aparatos especiales o técnicas elaboradas para preparar una buena taza de café. Creemos que el secreto del sabor ha estado y siempre estará, en el grano. 

Dedicados a obtener café de especialidad, cultivado bajo sombra, de origen único, proveniente de tierras y productores Mexicanos, tostamos el café buscando el perfil único que acentúe las cualidades individuales de cada grano de café, para después ser embolsado y puesto a su venta mediante nuestra página web.

 

Nuestro compromiso y respeto por todos los componentes de esta cadena cafetalera va más allá del punto de venta: utilizamos bolsas biodegradables, que pueden ser usadas como composta,            de Tricorbraun. 

 

Todo lo que hacemos es con el fin de proveer café excepcional. Buscamos eficiencia y practicidad sin comprometer el sabor y aroma de una buena taza de café. Te invitamos a unirte a la familia y como dice el dicho: “mi casa es tu casa”.